jueves, 25 de agosto de 2011

¿Qué efectos puede tener una nueva medida de expasión monetaria en EE.UU.?


Darío Epstein, presidente de Research for Traders, analiza las consecuencias que podría tener un anuncio por parte del presidente de la FED al respecto

¿Qué efectos puede tener una nueva medida de expasión monetaria en EE.UU.?
Los indicadores macroeconómicos de EE.UU. nos están mostrando una probabilidad creciente de recesión en la principal economía del mundo, que tendría un impacto incierto a nivel global. ¿el mercado espera el anuncio de un QE3? 

El mercado ya lo descuenta con las subas de estos días y impacto -tanto económico como en el mercado accionario- sería limitado a nuestro entender.
Las políticas expansivas adoptadas en los últimos años no han tenido un efecto deseable en términos de crecimiento. Pero todavía la FED tiene un recurso el cual estimamos será anunciado en la reunión anual de Jackson Hole sobre el final de esta semana: el QE3.
Hace un año atrás Ben Bernanke utilizó este mismo encuentro para anunciar el QE2 que finalizó en junio de este año, motivado por las tensiones deflacionarias existentes en ese momento, objetivo que se ha cumplido. Sin embargo, finalizado el plan de estímulos los precios vuelven a caer y también lo hacen los mercados financieros.
Los efectos positivos en la economía luego de la aplicación del QE2 fueron limitados. Los mercados ya han recortados gran parte de las ganancias obtenidas en un contexto de alta volatilidad e incertidumbre, el desempleo se ha mantenido persistentemente en niveles elevados, y a pesar que algunos precios se han contraído, las materias primas (alimentos, energía, etc.) continúan con presiones al alza, lo que condiciona a los consumidores.
La implementación previa de esta medida da claras muestras de un fracaso, ya que en principio el impacto de estos estímulos contrarrestan las tensiones deflacionarias, pero una vez terminado el plan, la deflación vuelve a azotar la economía norteamericana. 

Es por ello que los mercados, ya con experiencia suficiente en este tipo de políticas, descontarán más rápidamente los movimientos expansivos y contractivos, disminuyendo la eficacia de estos planes en el futuro.
Por lo tanto, de aplicarse esta vez un plan monetario similar tendría que ser introducido de otra manera, para que el incremento en la masa monetaria tenga una contrapartida real en la expansión económica de la principal economía del mundo.
¿Qué forma debería tomar el nuevo QE3? En principio, habría que llevar adelante una readecuación de las condiciones económicas, trasladando el capital de los mercados financieros hacia actividades productivas, dando impulso real a la economía. 

Así, una correcta planificación de largo plazo de la oferta monetaria parecería ser la mejor medida para que se lleve adelante una reasignación de capitales de los activos financieros a la economía real.
Muchos analistas afirman que lo que debería aplicar la FED es una nueva versión del plan denominado "Operation Twist", similar al aplicado en el año 1960. La idea es hacer más plana la curva de rendimientos mediante la compra de títulos de largo plazo (que haría caer los retornos) y la venta equivalente de bonos de corto plazo, lo que no modificaría el balance de la Reserva Federal.
De esta manera se buscarían dos efectos, por un lado se inyectaría liquidez en los mercados financieros, y esto mejoraría en parte la evolución de los mercados globales, y por el otro, las bajas tasas incentivarían a las inversiones productivas.
Es difícil concebir de qué manera las tasas bajas podrían incentivar el crecimiento económico. Por ejemplo, los créditos hipotecarios tienen actualmente tasas mínimas, pero al mismo tiempo los bancos restringen estos créditos y los consumidores temen a las inestabilidades actuales como para adquirir propiedades, lo que trae como consecuencia un estancamiento o contracción del mercado inmobiliario.
Asimismo, si la FED busca anclar las tasas de los bonos del Tesoro a 10 años, como han manifestado algunos economistas, podría ser que pierda la capacidad de manejar su ya dilatado balance, por lo que la emisión tendería a depreciar el dólar y como resultado traería presiones inflacionarias. Una combinación de bajo crecimiento e inflación sería una mezcla explosiva en el contexto económico actual de EE.UU.
Son muchas las conjeturas que se manejan respecto a qué decisión tomará la FED en los próximos días (el anuncio lo haría Bernanke en Jackson Hole mañana a las 11 hora de Argentina), que van desde no anunciar nada y dejar que el mercado actúe por sí mismo, hasta distintos planes de estímulos. 

Creemos que se aplicará un nuevo plan de estímulos, pero los hacedores de política tendrán que enfocarse en buscar un impacto real en la economía, sino sólo se estarían repitiendo los mismos errores.
Darío Epstein
Presidente de Research for Traders
Especial para iProfesional.com

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