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sábado, 7 de julio de 2012

Paradojas de esta Argentina “camionera”: mover un producto de Salta a Buenos Aires cuesta 50% más que traerlo de China


03/07/2012 Suena insólito pero es así. Lo sufren empresarios, pero también cada argentino en los precios de los productos que consume. El problema tiende a agravarse, tras el acuerdo salarial cerrado por el gremio. El traslado Mendoza-Buenos Aires cuesta un 35% más que un envío desde Miami   
Por Juan Diego Wasilevsky
En un mundo donde la crisis está a la orden del día, el manejo de los costos de la logística y eltransporte de cargas se ha transformado en una variable clave para determinar si un producto es competitivo o no.
En países de Europa o en los Estados Unidos, los márgenes finísimos y la constante lucha por ganar una porción de la torta del negocio, lleva a que se avance en verdaderos procesos de ingeniería para ahorrar, aunque más no sea, unos centavos por tonelada transportada.
Como contrapartida, en la Argentina los ejecutivos del sector ya no le sacan punta al lápiz para ajustar sus costos, sino que, directamente, apelan a un marcador de trazo grueso a la hora de retocar las tarifas al alza.
Sucede que en el país están dados todos los "ingredientes" como para que la logística, más que una forma de lograr mayor competitividad, sea el gran talón de Aquiles de muchas firmas locales.
En primer lugar, por la fuerte "camión-dependencia" que impera en la Argentina, dado que cerca del 84% de todo lo que se transporta se hace por rutas, relegando a un segundísimo plano al ferrocarril (14%). 
Por otra parte, influye la alta incidencia de la mano de obra (cercana al 30%), que genera que cualquier aumento salarial pegue de lleno en las tarifas del servicio y, por ende, en el encarecimiento de un producto.
Esto se da especialmente en un país como la Argentina, en el cual las subas desde hace añosvienen escalando cómodamente por encima del 20%.
Al respecto, según confirmaron diversos empresarios del sector consultados poriProfesional.com, un chofer de larga distancia -considerando refuerzos y bonus especiales-, está cobrando una cifra cercana a los $17.000, mientras que uno de distribución en el área metropolitana puede rondar los $11.000. En ambos casos son valores promedio.
Sin embargo, con la nueva paritaria cerrada días atrás, estos valores se incrementarán un 25,5%, lo que implicará, en un contexto de enfriamiento de la actividad económica, un nuevo dolor de cabeza para las empresas cuyo negocio no pueda prescindir del transporte por camión. 
Eduardo Poverene, exgerente de la Cámara de Empresarios Logísticos (CEDOL) y actual consultor empresario, advirtió sobre los finísimos números de ganancia con los que se mueve la logística y los peligros que está generando esta espiral de suba de costos que afecta al sector: "Esta actividad tiene una rentabilidad muy baja, de entre el 5 y 7%".
"Hay que tener en cuenta que en consumo masivo prácticamente se cuentan los centavitos por cada tonelada que se mueve. Entonces, es muy difícil cuando no se quieren aceptar las subas de tarifas", sostuvo el experto.
La Argentina, más cara 
En este contexto, Jorge Tesler, presidente de TGI, una de las consultoras líderes en logística, aseguró que "el costo del transporte en función del PBI de la Argentina es el más alto de la región y se encuentra un 10% por encima del de países como Chile o Colombia".
Y la razón de esto se debe a la fuerte "camión-dependencia" que existe, en detrimento del tren que, por cuestiones de infraestructura, hoy mueve apenas el 14% de la carga total.
Para los expertos, para que un sistema de transportes sea eficiente, el camión no debería recorrer más de 400 kilómetros.
El problema es que, en la Argentina, por los grandes problemas de infraestructura que afectan a la red ferroviaria, ocurre todo lo contrario: se movilizan cargas desde Jujuy o Salta a Buenos Aires en camión, con recorridos de más de 1.000 kilómetros, a pesar de que se trata de un medio de transporte mucho menos eficiente y más costoso.
Al respecto, un paneo sobre las tarifas vigentes para movilizar desde granos hasta contenedores en el mercado interno, respecto a los valores actuales de los fletes marítimos internacionales,arroja resultados que asombran:
En primer lugar, cualquier compañía importadora que necesite traer un contenedor chico (de 20 pies) desde el puerto de Everglades, Miami, hasta alguna terminal de Buenos Aires, deberá tener que desembolsar unos u$s1.700 por el flete puro.
Como contrapartida, una empresa ubicada en Mendoza y que quiera salir con sus productos al mundo, se verá obligada a pagar u$s2.300 para transportar por camión una carga de similares dimensiones y peso hasta Buenos Aires. Es decir, un 35% más que el importador.
La siguiente infografía es más que elocuente: 
En el caso de que una firma desee ingresar al país algún producto con sello "Made in China", deberá contratar un flete Shanghai-Buenos Aires, que tiene un valor cercano a los u$s1.800 para un contenedor de 20 pies. 
En cambio, una empresa radicada en el Norte Argentino, más específicamente en la provincia de Salta, que desee mover una carga similar hacia territorio porteño, deberá contratar un flete terrestre y hacer frente a una erogación de u$s2.660, es decir, casi un 50% más que en el caso anterior, tal como se puede ver a continuación: 
Para tener una noción de la mayor competitividad que tendría el "Made in Argentina", si la red ferroviaria estuviese en condiciones, basta saber que para mover un contenedor desde Tucumán a Buenos Aires en tren, una empresa debería pagar apenas u$s1.000, es decir, casi tres veces menos. 
Sin embargo, mayores son las diferencias cuando se trata de carga suelta, como es el caso de las materias primas.
En efecto, según datos provistos por Rogelio Pontón, director económico de la Bolsa de Comercio de Rosario, un productor sojero deberá enfrentar un mayor costo para mover la carga dentro del país que para enviarla por vía marítima hacia Europa o China.
En efecto, transportar en camión unas 28 toneladas del "yuyito" desde Salta hasta el puerto de Santa Fe puede tener un costo de u$s100 por tonelada.
Esa misma carga, si se destina al puerto chino de Shanghai, terminará costando unos u$s55 por tonelada. En tanto, si el flete tiene como punto de llegada el puerto europeo de Róterdam, el productor deberá afrontar unos u$s30 por tonelada.
Esto implica que el flete por camión desde Salta termina costando entre 81% 233% más que el transporte marítimo hasta algunas de las principales terminales del mundo, tal como se ve en la siguiente infografía: 
Según Pontón, "los fuertes costos de la logística en el mercado interno complican mucho a los productores más alejados de los puertos" que son, en definitiva, los que más terminan perdiendo en épocas de sequía por la altísima incidencia de la logística en su estructura de costos.
Otro de los sectores perjudicados por las altas erogaciones logísticas es el vitivinícola.
Según Guillermo Banfi, CEO de la prestigiosa bodega Sur de Los Andes, "el hecho de que el flete interno para recorrer 1.000 kilómetros dentro del país cueste más que el marítimo hasta Estados Unidos es ridículo".
"Esta es una variable más que quita competitividad a un sector que ya viene jaqueado por la suba de costos", disparó el empresario.
Indicadores que meten miedo
Los dos índices de referencia con los que se manejan las compañías logísticas para renegociar tarifas hablan por sí solos: ambos registraron una disparada sin precedentes por encima del 30% en los últimos doce meses.
En concreto, según el indicador de CEDOL -que agrupa a las principales compañías del sector, como Andreani, DHL Exel Supply Chain y Cruz del Sur-, los costos de las empresas que ofrecen servicios de logística y almacenamiento se encarecieron un 35% desde mayo de 2011.
En la misma línea, el indicador de Fadeaac, utilizado por las empresas que brindan servicios de transporte, también revela una suba de los valores sin precedentes en los últimos años, con unincremento del 34% desde mayo de 2011, producto de una fuerte disparada de los precios delcombustible (53%) y de la mano de obra (25%).
Cabe destacar que ambos índices son claves para negociar tarifas, dado que son los únicos que hoy por hoy ponen los ejecutivos de compañías logísticas en la mesa a la hora de pactar con sus clientes.
Sin embargo, la calculadora no para de trabajar en manos de los gerentes de cada compañía: en momentos en los que están haciendo malabares para trasladar parte de esos costos a las tarifas, habrá que empezar a medir el impacto de la suba de 25,5% que logró Camioneros.
Pero esto no es todo: cabe destacar que la rentabilidad del sector ya venía de recibir otro golpe cuando en el mes de mayo el Gobierno decidió eliminar el Régimen de Fomento a la Profesionalización del Transporte de Cargas (ReFoP), un instrumento creado en 2005 y por el cual las compañías que contrataban a afiliados al gremio de Moyano recibían reintegros por gran parte de los aportes patronales que realizaban, una cifra nada despreciable, del orden de los $1.000 millones por año.
Así, su eliminación no sólo implicó un golpe para el líder de la CGT -ahora en plena pelea con el Gobierno reclamando por Ganancias- sino que también comenzó a impactar de manera directa en la rentabilidad de los empresarios, que ya no tendrán subsidiados parte de los salarios de los camioneros.
En diálogo con iProfesional.com, Carlos Musante, director técnico de CEDOL, explicó que "la eliminación de este reintegro produce un aumento extra de la mano de obra y es sumamente trascendente, ya que representó la mitad de la suba de la actividad en lo que va del año".
En este contexto, Musante destacó que "hubo momentos en los que el índice de costos se movía entre el 25 y 27%, pero esto es inédito, no recuerdo alzas semejantes, cercanas al 35%".
Lo que viene: más subas
Estos incrementos tarifarios, en una economía donde la inflación no para de meter la cola, impactan tanto entre los que ofrecen el servicio de carga como entre los empresarios que tercerizan el transporte.
Al respecto, Musante aseguró que "al ser tan baja la rentabilidad, esto obliga a las empresas logísticas a tener que renegociar con muchísima más rapidez que antes. Hay que tener en cuenta que un operador mediano tiene 30 contratos y con cada uno de sus clientes el acuerdo es distinto".
En este contexto, aseguró que "en nuestra actividad hoy es imposible hacer un contrato de no movilidad. Ahora hay que sentarse cada tres meses".
Por su parte, Poverene detalló que "lo que se está haciendo es poner una cláusula que indique que si el indicador CEDOL un mes se dispara, por ejemplo, un 5%, automáticamente se ajusta la tarifa".
El problema es que los costos, con la última paritaria, segurán subiendo por ascensor, en un contexto marcado a fuego por la desaceleración de la economía y de las exportaciones eimportaciones, lo que termina impactando en las empresas de logística, que ahora enfrentan una menor demanda de servicio con la misma estructura y mayores costos fijos.
Sobre este punto, Poverene aseguró que "en lo que es consumo masivo todavía no se ha notado un bajón, pero hay sectores que sí están sufriendo un descenso en la actividad, lo que repercute en las empresas del sector logístico, como es el caso de las que brindan servicio a la industria automotriz, que se ha visto impactada por una fuerte baja de las exportaciones y porque se está produciendo menos que el año pasado".

lunes, 2 de julio de 2012

Olvídese de los productos electrónicos baratos - China tal como lo conocemos hoy acabo


La mano de obra barata china está llegando a su fin, y el mundo, que han llegado a tomar ventaja de ello, tendrán que adaptarse a las nuevas direcciones en el gigante asiático


Control de calidad de la MacBook Pro, de Apple en Shanghai, China
MacBook fábrica en Shanghai: los empleados de Foxconn tenían un aumento salarial de 25% este año. Los costos en China van en aumento, pero esto crea nuevas oportunidades
Sao Paulo - Hace varios años, los chinos son responsables de producir los bienes exportados deseados y eficaz para todo el mundo. iPhone , IPAD , zapatos de marca y muchos otros artículos de allí a las manos de los consumidores ávidos de los cuatro rincones del mundo. Para las grandes empresas internacionales, la de China es un lugar imposible de ignorar, con la concentración de mano de obra barata por metro cuadrado que en cualquier otro lugar del planeta.
Pero la mala noticia para algunos es que los chinos no quieren hacer sólo los dispositivos de todo tipo: quieren tenerlas. Se trata de este escenario y la forma de adaptar el libro "El Fin de vuelos baratos de China: Tendencias económicas y culturales que contribuyen a perturbar el mundo" (El Fin de vuelos baratos de China - las tendencias económicas y culturales que sacuden el mundo, en traducción libre) puso en marcha en marzo de este año en los Estados Unidos y no ha sido programada en Brasil.
Para el autor Shaun Rein, director gerente de la firma de investigación y consultoría de China Market Research Group en Shanghai, el papel del país jugó en las últimas décadas es a la inversa completa. "En lugar de ser una fuerza deflacionaria en la economía mundial, China exportará inflación al resto del mundo", dice, el estadounidense que ha vivido 15 años en el país asiático, y atiende a clientes como Apple y DuPont.
Sólo en 2011, 21 de las 31 provincias chinas han aumentado el salario mínimo en un 22% en promedio. En febrero de este año, la investigación de la Cámara de Comercio Americana en Shanghai mostró que para el "aumento de los costos" el 91% de los empresarios que operan en China, es la principal dificultad que enfrentan, muy por delante de la piratería, por ejemplo.
Para las empresas, una solución sería mover a los mercados cuando el punto de trabajo pesa mucho menos. Sin embargo, según Rein, esto no sucede en los próximos cinco años por lo menos. Para el autor, la productividad y la infraestructura de China no puede ser replicado de inmediato en países como Vietnam e Indonesia. En la práctica, por lo tanto, las empresas tendrán que acostumbrarse a los márgenes de beneficio más estrictas o de pasar los costos.
"La evaporación de la mano de obra barata de China se sacudirá las cadenas de suministro y los hábitos de consumo en todo el mundo. Los ejecutivos y los encargados de formular políticas necesitan para preparar delante de la curva, evolucionar y hacer cambios, o bien en peligro de extinción ", dice el libro.
Apple y Dell se identifican como las empresas han aprendido que también debe aprovechar el creciente mercado de consumo chino. Según el autor, sólo la clase media china representa un mercado de 350 millones de personas.
Utilizando las estadísticas, anécdotas y revelar lo que vio después de varios años entrevistando a los multimillonarios chinos, los ejecutivos del gobierno-y créanme, incluso las prostitutas - Shaun Rein también muestra, en "El Fin de vuelos baratos de China", en el momento de optimismo de que los chinos en vivo, en particular los jóvenes, que ven las carreras más prometedoras que sus padres: un escenario no muy distinto al optimismo que rodea a los brasileños de hoy.

sábado, 24 de marzo de 2012

¿Y CFK? (Dilma prepara audaz plan para bajar el "Costo Brasil")

ROUSSEFF RECIBIÓ A 29 EMPRESARIOS


Dilma Rousseff habló con 29 empresarios brasileños, quienes le hicieron una serie de demandas del sector productivo, y a quienes prometió beneficios impositivos para mantener el nivel de actividad a cambio de que multipliquen sus inversiones directas. El nuevo plan se anunciará luego del viaje de la Presidenta a India. Para la Argentina, todo un desafío porque mejorará la competitividad de la industria manufacturera brasileña.







En una reunión con 29 empresarios que representan el equivalente al 50% del Producto Interno Bruto (PIB, conjunto de bienes y servicios producidos) brasileño, la presidente Dilma  Rousseff les exigió una mayor inversión y compromiso de la iniciativa privada en el Congreso para aprobar medidas de estímulo al crecimiento económico que sean de interés para el país. 
 
A su vez, Dilma escuchó de boca de ellos una serie de demandas –que se aseguró de anotar una por una en un block, para exigir respuestas a su equipo ministerial-. 
 
Los reclamos:
 
> tipo de cambio, 
 
> elevada carga  fiscal,
 
> altos costos financieros, 
 
> mano de obra, 
 
> tarifas eléctricas, consideradas onerosas.
 
Durante la reunión, que duró casi cuatro horas, Dilma les dijo que se encuentra preparada para hacer un gran plan de exención de impuestos y concesión de incentivos, que van desde la reducción de las cargas patronales hasta ajustes en las alícuotas de IPI y PIS / Cofins, y el abaratamiento de las tasas de interés activas. 
 
La flexibilidad en los aportes, restringida a menos de 10 sectores, se podrá extender a toda la industria. El PIS-Cofins, considerado el más complejo de los impuestos federales, será  simplificado. También habrá un esfuerzo para la aduana brasileña, que deberá lograr niveles de eficiencia comparables a los de USA.
 
Según fuentes gubernamentales, el nuevo paquete, que será anunciado después del viaje de Dilma a India, será mucho más amplio que las medidas puntuales adoptadas en la 2da. mitad de 2011, en ámbito del programa "Brasil Maior".
 
Dilma continuará con su estrategia de mantener el tipo de cambio, abaratar el capital de giro, ampliar el crédito y mejorar la infraestructura. A cambio, Dilma les exigió seguir invirtiendo. "Necesito que ustedes den lo mejor de lo que existe en el espíritu empresarial brasileño", dijo.
 
El gobierno decidió aumentar el estímulo al sector productivo, debido a las dificultades para lograr altas tasas de crecimiento este año. La Presidente dijo que la desaceleración china impactará en el mundo entero, de ahí la necesidad de actuar con mayor intensidad.
 
En un principio, los anuncios estarán concentrados en la industria. 
 
Los sectores de servicios y agropecuarios serán una 2da. etapa, considerando que su evolución hoy día sería más "sólida", según el ministro de Hacienda, Guido Mantega.
El presidente de la Federación de Industrias de São Paulo (Fiesp), Paulo Skaf, que representa a 130.000 empresas, comentó el reclamo de Dilma Rousseff a los 29 empresas de más compromiso en la aprobación de proyectos en el Congreso.
 
La reunión de 3 horas y media le permitió a los empresarios hablar directamente con Dilma acerca del 'costo Brasil'. 
 
Para Skaf, el tipo de cambio a R$ 1,80 genera distorsiones en la economía."Es la misma tasa de cambio del año 2000. Pero en los últimos 12 años, tuvimos una inflación de 112%". Para compensar el desequilibrio, el presidente de la Fiesp propone un aumento en la alícuota de los reintegros. Hoy en día, el programa devuelve el equivalente al 3% de las exportaciones. Lo ideal, según dijo, sería 10%.
 
Ella -con graves y crecientes problemas con el Legislativo- les encomendó un cabildeo más decidido, una presencia más activa en el Congreso.
 
"No es un apoyo al gobierno, no se está apoyando a ninguna persona en particular. Se trata de apoyar a Brasil. Cualquier proyecto de interés para Brasil, es de interés para todo el pueblo brasileño y de la sociedad entera, y debe ser el interés de todos que se apruebe con la mayor rapidez posible", dijo ella.
 
Precisamente Rousseff no está consiguiendo que el Legislativo apruebe varios proyectos en tiempo y forma, básicamente por reclamos de la llamada 'base aliada' que multiplica sus reclamos de dinero y designaciones.
 
La Presidente también recibió reclamos específicos, como la de Eike Batista, el hombre más adinerado de Brasil, para flexibilizar y reducir costos de la importación de "cerebros" para la industria brasileña. Batista dijo que hay una ventana de oportunidad para contratar recursos humanos valiosos que Brasil no tiene en la cantidad que precisa su dinámica de desarrollo. 
 
A su vez, el presidente de la minera Vale, Murilo Ferreira, pidió agilidad en los procesos de evaluación de impacto ambiental y acciones derivadas.
 
"El gobierno creará más facilidades para reducir los costos de inversión. Vamos a reducir los impuestos sobre las inversiones, vamos a bajar el costo de la nómina salarial, vamos a descender los intereses nominales y el costo financiero en general. Estamos reduciendo las dificultades", resumió el ministro Mantega a la prensa, después de la reunión.
 
No solo Mantega acompañó a Dilma. También el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Fernando Pimentel; y el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Gilberto Carvalho. 
 
"Dejamos tranquilos a los empresarios de que el Ejecutivo seguirá haciendo políticas de intervención que no permitan que el real se sobre valorice. Éste es un compromiso del gobierno", agregó el ministro Mantega.
 
El encuentro fue el Nº1 de 4 previstos, entre la Presidente y los principales agentes económicos de Brasil.
 
Un estudio realizado por la consultora Austin Rating, a pedido del diario carioca O Globo, muestra que, en conjunto las empresas representadas en la reunión con Dilma suman activos de, por lo menos, en R$ 2,3 billones (US$ 1,2 billones) y facturan más de R$ 500.000 millones (US$ 275.000 millones) por año. El PIB de Brasil cerró 2011 en R$ 4,1 billones (US$ 2,27 billones). 
 
Aunque el gobierno quiere un crecimiento del 4,5% del PIB este año, algunos analistas están apostando a un crecimiento por debajo del 3%.
 
Una de las medidas en gestación en el equipo económico es la compensación a los exportadores por el cobro de 6% de IOF sobre los préstamos extranjeros con vencimientos de hasta 5 años. 
 
La medida fue tomada para impedir la entrada de capitales especulativos en el país. Sin embargo, terminó afectando de lleno a la financiación que los exportadores brasileños realizan en el extranjero para capitalizar. Estos empresarios ahora deben ser excluidos del IOF, o ganar el derecho a obtener un crédito fiscal.
 
"El mundo está en guerra de los mercados, entonces tenemos que aprender a defendernos. La Presidente habló muy claro en defensa de la industria nacional", afirmó Jorge Gerdau, presidente de la Cámara de Gestión a la Competitividad del Gobierno y presidente del Consejo de Administración de Gerdau.
El ministro Mantega atribuyó la mayor parte de la responsabilidad de las inversiones en Brasil al sector privado, que, según el ministro, es responsable del 17% del 19,3% del PIB invertido en Brasil.
 
"Existe un compromiso del gobierno de aumentar la inversión pública. Pero la inversión pública representa un máximo del 3% del PIB. Por lo tanto, la responsabilidad recae en el sector privado",  destacó Mantega, recordando que el objetivo es aumentar la inversión en 24% del PIB.
 
Paulo Skaf afirmó que hay una distorsión en el tipo de cambio, en las tasas de interés y en los costos de energía.
 
"Yo usé ante la Presidente el ejemplo de una madre que tiene muchos hijos y se le preguntó cuál es su hijo preferido. La madre dijo: 'Mi preferido es el pequeño hasta que crece, es el que está lejos hasta que vuelve, es el que está enfermo hasta que se cura'. Es decir, una madre no tiene preferencia, a menos que haya una situación extraordinaria. Y hoy la Presidente se convenció de que hay un hijo enfermo, que es la industria de transformación brasileña. Y debe darle a ese niño especial atención a este grave momento suceda", dijo Skaf.